Edificios de uso intensivo: el desafío sanitario en las instalaciones de sistema para el transporte del agua
Hoteles, hospitales o centros deportivos exigen un diseño más riguroso para evitar riesgos microbiológicos y garantizar la calidad del agua
Las instalaciones de sistemas para la canalización del agua en edificios de uso intensivo, como hoteles, hospitales o centros deportivos, presentan retos específicos que no suelen aparecer en el ámbito residencial.
“El riesgo no necesariamente es mayor que en otros edificios, pero sí es más visible y está más regulado”, afirma Rufino Martín, Project Business Manager en GF.
La diferencia está en el uso y en la complejidad de estas instalaciones. Factores como la acumulación de agua caliente en sistemas centralizados o el uso irregular de los puntos de consumo condicionan directamente su comportamiento.
Iván Castaño, Project Business Representative en GF, explica que “en muchos casos, determinadas zonas del edificio permanecen sin actividad durante periodos prolongados. Cuando el agua queda estancada y coincide con rangos de temperatura favorables, aumentan las probabilidades de proliferación de bacterias como la legionella”.
Problemas más frecuentes en instalaciones mal diseñadas
La centralización de la producción de agua caliente en grandes depósitos sigue siendo una solución habitual, pero puede generar condiciones favorables para el desarrollo microbiológico.
Además, la complejidad de las redes y el elevado número de puntos de consumo facilitan la aparición de tramos con baja circulación.
La combinación de agua, temperatura adecuada y zonas de estancamiento crea un entorno propicio para la proliferación bacteriana si el diseño no está optimizado.
A ello se suma el efecto de productos químicos como el cloro, que pueden acelerar la degradación de determinados materiales, especialmente en soluciones menos resistentes. Esto reduce la vida útil del sistema y puede generar incidencias a medio plazo.
En los casos más críticos, “las consecuencias pueden ir más allá del ámbito técnico, con tratamientos de choque o incluso el cierre temporal de zonas del edificio, algo especialmente sensible en activos como hoteles u hospitales”, afirma Iván Castaño.
Principios clave para garantizar la higiene
Para minimizar riesgos, el diseño debe partir de un objetivo claro: evitar el estancamiento del agua.Esto implica reducir volúmenes acumulados, eliminar tramos muertos, asegurar la renovación continua y controlar adecuadamente la temperatura del sistema, además de utilizar materiales compatibles con tratamientos de desinfección.
Una de las soluciones más eficaces es el diseño en loop o anillo. Uponor Hygiene Logic es el sistema de distribución de agua potable que garantiza unos niveles higiénicos superiores, con generación de agua caliente descentralizada, método de instalación en “loop” de las tuberías para evitar el estancamiento.
“Estas configuraciones permiten que el agua circule de forma constante, reduciendo el riesgo de estancamiento y mejorando la calidad sanitaria del sistema”, explica Rufino Martín.
Además, trabajar con diámetros optimizados y velocidades adecuadas permite mejorar el comportamiento global de la instalación.
La evolución hacia sistemas más eficientes
Las soluciones actuales están evolucionando hacia modelos que priorizan tanto la eficiencia como la higiene.
Una de las principales tendencias es la descentralización de la producción de agua caliente, generándola cerca del punto de consumo en lugar de transportarla a lo largo de todo el edificio. A través por ejemplo de las estaciones de transferencia de calor Aqua Port Central.
- Las estaciones Aqua Port Central de Uponor generan ACS de manera higiénica e instantánea. Trabajan acopladas a un circuito cerrado de calor, desde donde transfieren la energía a un potente intercambiador para cederla al agua fría de red, generando ACS instantánea y a demanda. Esta transferencia de energía se realiza de manera eficiente y controlada, ajustándose a las demandas reales.
- En los sistemas tradicionales la energía es acumulada en el propio agua de consumo dentro de depósitos de ACS. Con los equipos Aqua Port Central de generación instantánea, esta energía se acumula en depósitos de inercia externos en un circuito cerrado. De este modo se eliminan todos los riesgos de contaminación por bacterias.
Normativa y control del sistema
La regulación en materia de higiene del agua ha ganado peso en los últimos años.En España, el Real Decreto 614/2024 establece los criterios para la prevención y control de la legionella, reforzando aspectos como el control de temperaturas, la circulación del agua, el equilibrio hidráulico y las responsabilidades del titular del edificio.
“El control del retorno del agua y el equilibrio hidráulico son elementos clave para garantizar el correcto funcionamiento del sistema”, señala Rufino Martín.
Además, las soluciones actuales permiten monitorizar y ajustar las instalaciones con mayor precisión, mejorando su control sanitario.
“En este tipo de proyectos, la higiene del agua no depende solo del mantenimiento, sino de las decisiones que se toman desde el diseño inicial”, concluye Iván Castaño.
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