El nuevo desafío de las promotoras: demostrar con datos que están construyendo sostenible
Carbono embebido, trazabilidad de materiales y nuevas exigencias regulatorias marcarán la próxima década de la edificación. GF Building Flow Solutions trabaja ya para ofrecer respuestas a un sector que deberá medir, comparar y justificar el impacto ambiental de cada decisión constructiva.
Declaraciones Ambientales de Producto (DAP), el Potencial de Calentamiento Global (PCG) y el Pasaporte Digital de Producto (DPP) a juicio.
El sector inmobiliario está entrando en una nueva etapa en la que el debate y necesidad de ser sostenibles se desplaza hacia aspectos que hasta hace poco apenas formaban parte de la toma de decisiones: el carbono embebido de los materiales, la trazabilidad de los productos o la capacidad de demostrar el comportamiento ambiental de un edificio durante todo su ciclo de vida.
Para las promotoras, el reto ya no consiste únicamente en desarrollar edificios más sostenibles, sino en ser capaces de medir y justificar, con criterios homogéneos y verificables, el impacto de cada solución incorporada al proyecto.
Una transformación que no será opcional.
El carbono embebido entra definitivamente en la agenda de las promotoras
Según Galán, gran parte de las emisiones asociadas a un edificio no se producen durante su uso, sino mucho antes: en la extracción de materias primas, la fabricación de materiales, su transporte y su instalación. Es lo que se conoce como carbono embebido.
"La capacidad de reducir emisiones está, en gran medida, en las fases iniciales del proyecto, cuando todavía es posible modificar materiales, sistemas constructivos y soluciones técnicas", Lucas Galán, director de Producto e Innovación de Neinor Homes
La nueva Directiva Europea de Eficiencia Energética de los Edificios (EPBD) refuerza esta tendencia al incorporar el Potencial de Calentamiento Global (PCG) como una variable cada vez más relevante en la toma de decisiones.
La hoja de ruta es clara: medir, reportar, comparar, limitar y reducir.
El gran reto: que todos hablemos el mismo lenguaje
Uno de los principales desafíos que afronta actualmente el sector es la falta de homogeneidad en los análisis de ciclo de vida, y es que siguen existiendo diferencias significativas entre estudios aparentemente similares debido a factores como:- Inventarios de materiales utilizados.
- Bases de datos ambientales empleadas.
- Hipótesis sobre mantenimiento y sustitución.
- Consideración de transportes.
- Herramientas de cálculo aplicadas.
Esta dispersión dificulta la definición de objetivos comunes para el sector y complica el desarrollo de futuros límites regulatorios.
Por ello, el Grupo de Trabajo ACV del Clúster de la Edificación busca generar espacios de colaboración entre promotoras, consultoras, asociaciones y profesionales para avanzar hacia criterios compartidos y metodologías más alineadas.
La trazabilidad será tan importante como la sostenibilidad
“El Pasaporte Digital de Producto transformará la forma de seleccionar materiales en los proyectos inmobiliarios” David Molina, representante del Green Building Council España
A este nuevo escenario se suma otra transformación que cambiará la forma de gestionar la información de los materiales de construcción.
David Molina, representante del Green Building Council España, abordó también en InmoSostenible VI las implicaciones del nuevo Reglamento Europeo de Productos de Construcción y la llegada del futuro Pasaporte Digital de Producto. Esta herramienta permitirá que todos los agentes de la cadena de valor dispongan de información ambiental accesible, verificable y trazable sobre los productos incorporados a un edificio.
Entre sus principales objetivos destacan:
- Facilitar el acceso a la información mediante herramientas digitales.
- Garantizar la trazabilidad de los datos.
- Identificar a los responsables de la información aportada.
- Asegurar la fiabilidad de los datos mediante metodologías normalizadas.
En la práctica, esto supondrá un cambio profundo para fabricantes, proyectistas, constructoras y promotoras. Ya no bastará con afirmar que un producto es sostenible; será necesario demostrarlo con información verificable y estandarizada.
GF se adelanta a las necesidades que marcarán el mercado
Ante este escenario regulatorio la pregunta es evidente: ¿está preparado el sector para responder a las nuevas exigencias? En GF Building Flow Solutions llevamos años trabajando precisamente en esa dirección. La compañía ha definido una estrategia enfocada en facilitar la transición hacia una construcción más circular, transparente y basada en datos verificables.Actualmente, sus objetivos se centran en tres grandes áreas.
Desde 2019, GF ha conseguido que el 66% de su portfolio disponga de Declaración Ambiental de Producto, con el objetivo de alcanzar el 80% en 2030.
Además, la compañía ha reducido un 58% sus emisiones de alcance 1 y 2, acercándose a la meta del 63% fijada para el final de la década.
Pero más allá de los objetivos corporativos, el verdadero valor para las promotoras está en disponer de soluciones preparadas para responder a las exigencias futuras. Un ejemplo es Uponor Blue, una nueva generación de productos que permite reducir hasta un 55% la huella de carbono y la huella hídrica, incorporando además materias primas de origen biológico. Comparados con productos equivalentes de la propia compañía, estos sistemas alcanzan reducciones de emisiones de hasta el 79%.
Judith Masip, Responsable de Sostenibilidad Iberia de GF Building Flow Solution